SECCIONES
sábado, 11 de enero de 2014
jueves, 14 de febrero de 2013
El emperador ya no está desnudo
pantalones y que lo que pasaba en realidad es que ahora llevaba
calzoncillos.
martes, 2 de octubre de 2012
En respuesta al señor Lassalle
Con algunos argumentos trabajados y con otros manidos pero ciertos (“quien no conoce la historia, está condenada a repetirla”), Lassalle traza una analogía entre los impulsores de los movimientos de protesta actuales y los organizadores de la Marcha Sobre Roma. Abunda en la comparación del momento actual de crisis económica e institucional con el que se llevó por delante las democracias en Italia y Alemania en los años ‘20 y ‘30. Podría haber mencionado el caso de España, sin irse más lejos, pero no lo hace.
Lassalle, político del Partido Popular, es actualmente Secretario de Estado de Cultura. Además de eso es doctor en Derecho por la Universidad de Cantabria, profesor de historia de las ideas y de las instituciones en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y tiene buena pluma, todo sea dicho. Pero coge el rábano por las hojas y, además, intenta descargarse de responsabilidad acerca de lo que está pasando. Porque si algo le pasa a la democracia española no será culpa de los ciudadanos desesperados y agobiados que se manifiestan en las calles, sino de las élites políticas y económicas que detentan el poder y que él representa.
Pues en eso estamos, señor Lassalle. Usted puede pensar lo que quiera y meternos miedo con la vuelta del fascismo. Puede decir que por protestar ante el congreso en un acto de desobediencia civil podemos invocar sin querer al monstruo. Yo pienso que el monstruo del siglo XXI es otro diferente y pienso que quienes lo han invocado son ustedes.
En fin, señor Lassalle. Hasta aquí. En este punto suelto el hacha (con hache) de guerra. Supongo que cada uno, a nuestra manera, estamos intentando luchar por lo que creemos que sería una sociedad mejor, más libre y justa. Sólo pido que sea cual sea el resultado final, tanto usted como yo nos sintamos felices y representados en ella.
viernes, 17 de agosto de 2012
Nkosi sikelele iAfrika
La policía de Sudáfrica afirma que mató a 34 mineros para defenderse
Los agentes dispararon "para proteger sus vidas y en defensa propia", según la policía
La policía trataba de desalojar a unos 3.000 mineros, que estaban armados con machetes
Sudáfrica se despertó en estado de choque este viernes tras los enfrentamientos del jueves entre los mineros y la policía en Marikana. Al menos 34 trabajadores murieron y 78 resultaron heridos por disparos de la policía en el conflicto de la mina de Lanmin en esa localidad, ubicada a unos 100 kilómetros al noroeste de Johannesburgo, según las cifras que el comisario nacional de la Policía, Riah Phiyega, indicó este viernes en rueda de prensa.
"Los agentes, para proteger sus vidas y en defensa propia, se vieron obligados a responder con fuerza", según un comunicado de la propia Policía Nacional de Sudáfrica. Las imágenes y las descripciones de periodistas en el lugar confirman que grupos armados de mineros se lanzaron contra la policía, pero aún no se ha podido confirmar independientemente si los trabajadores también tenían armas de fuego o quién disparó sobre quién en primer lugar.
Otras fuentes dan cifras diferentes sobre el número de muertos y la South African Broadcasting Corporation, medio de propiedad estatal, habla de hasta 45 fallecidos.
"No llamamos a esto una masacre", añadió el comisario nacional. La policía ha arrestado a 259 personas y su Directorado de Investigación Independiente está examinando la actuación de los agentes.
Cerca de 3.000 mineros de Marikana llevan desde el 10 de agosto sin acudir al trabajo como protesta por sus condiciones salariales. Antes de los incidentes del jueves, otras 10 personas habían muerto en enfrentamientos entre diferentes grupos de mineros y la policía.
"Creemos que hay suficiente espacio en nuestro orden democrático para que cualquier disputa se pueda resolver mediante el diálogo y sin romper la ley ni recurrir a la violencia", dijo hoy en un comunicado Jacob Zuma, el presidente sudafricano.
Zuma ha regresado apresuradamente a Sudáfrica desde Mozambique, donde se encontraba para asistir a una cumbre regional, y ha declarado que se encontraba "conmocionado y en estado de choque" tras los incidentes de ayer, los peores de este tipo desde el fin del régimen racista del Apartheid en Sudáfrica en 1994.
El incidente se produjo el jueves por la tarde cuando los agentes levantaban barricadas con alambre de espino en los terrenos de la mina. Frente a ellos, en una pequeña colina, se encontraban los alrededor de 3.000 mineros que llevan una semana protestando. Entonces, "la policía fue atacada brutalmente por el grupo (de mineros) con diferentes tipos de armas, incluyendo armas de fuego", según la policía.
Esta mañana, cientos de policías patrullaban el lugar de los hechos mientras agentes de la Policía científica recogían muestras en la escena de los tiroteos: cartuchos, machetes, lanzas y también armas de fuego, que podrían haber pertenecido a los mineros.
Una semana de enfrentamientos
La mayoría de los mineros que están protestando están representados por la Asociación de Mineros y Trabajadores de la Construcción (Association of Mineworkers and Construction Union, AMCU, en inglés).
Los trabajadores exigen un considerable aumento de sueldo, una pugna en la que AMCU, muy activa y de creación reciente, está enfrentada al Sindicato Nacional de Mineros de Sudáfrica (National Union of Mineworkers, NUM, en inglés), que ha dominado la escena sindical durante los últimos 25 años y está conectado políticamente con el partido del presidente Zuma.
Líderes de ambos sindicatos han mantenido varias conversaciones durante estos días pero, por el momento, no han llegado a ningún acuerdo. Mientras, mineros de uno y otro sindicato se han ido enfrentado entre sí y con la policía durante la última semana.
El domingo, manifestantes mataron a dos guardias de seguridad tras haber prendido fuego a su coche. Un día después, las fuerzas de seguridad no pudieron detener a otro grupo violento, que acabó con la vida de dos trabajadores y dos policías. Éstos respondieron abriendo fuego y matando a al menos tres manifestantes, según informaron las autoridades y la propia Policía.
Lonmin, de propiedad británica, mantiene cerradas todas sus minas de platino en Sudáfrica, que constituyen el 12 por ciento de la protección mundial de este metal. El platino se usa en joyería, en electrónica y en la fabricación de instrumentos científicos como termómetros. Sudáfrica cuenta con alrededor del 80% de las reservas mundiales conocidas de platino.
miércoles, 8 de agosto de 2012
Valor y precio
El caso es que he tenido que estar yo abajo sujetando la escalera metálica plegable súper cutre que temblaba armonizadamente con el tembleque de las piernas del técnico, quien además estaba bastante gordo.
En esas, ha pasado un hombre mayor, de unos 65 o 70 años, calvo, y se ha fijado en los carteles de La Caixa de enfrente de mi casa, los de "alquiler solidario", que anuncian pisos de alquiler "desde" 150 euros.
-Coño. ¿¡Tanto han bajado!? -dijo interpelándome y esperando respuesta, mientras yo mes esforzaba porque el pobre técnico no se descalabrase contra el suelo. Le he contestado, intentando no descuidar mi misión de sujección.
-Yo vivo enfrente y en todo este tiempo no he visto que den ninguno. Es una engañifa más de los bancos. Te obligan a abrir una cuenta y te meten en una lista de espera. Y, si reúnes las condiciones, te lo dan, pero te hacen firmar un contrato de alquiler con opción a compra y, si al cabo de unos meses, tienes que dejar el piso, te funden. Bueno, en relidad no lo sé, no he preguntado, pero supongo que es algo así. El caso es que yo pago 400 euros por mi estudio y me doy con un canto en los dientes.
-¡Los bancos! ¡Y somos nosotros los que ahora tenemos que solucionar lo que han hecho!
-¡Qué vergüenza! ¡Estamos viviendo un traspase brutal de dinero público, es decir, de todos, nuestro dinero, a las manos sucias y privadas de los bancos! Ellos no arriesgan nada: llevaron a cabo unas estrategias depredadoras para ganar más dinero en la época de la burbuja... algunos siguen ganando un montón de dinero especulando con la deuda... pero si algo sale mal, somos nosotros los que tenemos que rescatarles. Y encima nos hacen sentirnos mal diciéndonos que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.
-¡Claro que sí, muchacho! ¡Lo has dicho muy bien! Los beneficios son para ellos siempre. Y las pérdidas siempre para nosotros.
Y ahí seguimos, hablando de los verdaderos culpables de la crisis y de cómo la economía real está conectada con la financiera, hasta que el técnico de la contrata que trabaja para Telefónica dijo:
-¡Eh! ¡Ustedes! Le importaría a alguno ayudarme a bajar. Gracias.
El abuelete calvo se ha ido deseándome suerte. Me ha contado que tenía un hijo de mi edad, que estaba en paro (su hijo), que estaba todo muy mal, que no entendía como no había habido manifestaciones más grandes y violentas aún y que teníamos que entrar al asalto en el congreso y que fuera lo que Dios quiera.
Pero al cabo de un rato ha vuelto a pasar por delante nuestro. Esta vez ha visto otro cartel que hay en frente de mi casa. El de cortes de pelo a 5 euros. Es una peluquería regentada por chinos. No tengo nada en contra de las peluquerías regentadas por chinos, pero está claro que para sacarle rentabilidad a unos cortes a ese precio, deberán trabajar más deprisa y con menos atención que una peluquería estándar.
-Los chinos están tirando tanto los precios que algunas actividades dejan de ser sostenible -le dije-. Es una observación que vale para lo microeconómico como para lo macro: mire la minería, por ejemplo.
-Mira -me contestó-. Hay que mirar cada uno por el interés propio. Si me cuesta la mitad aquí que en mi peluquería de toda la vida, voy a empezar a venir aquí. Y punto.
Y se ha vuelto a ir.
Repito que no tengo nada en contra de las peluquerías regentadas por chinos... pero la buena impresión que me ha dejado este hombre en un principio se ha desvanecido.
No porque quiera cortarse el pelo en unos chinos, insisto. De hecho está bastante calvo, así que, en su caso, cinco euros sí es un precio justo por un corte de pelo. Es por el hecho de que es el tipo de persona que piensa que todo lo que nos está pasando es por culpa de los bancos. Y no es cierto. Es culpa de todos y cada uno de nosotros, aunque está claro que de unos más que de otros.
Todos reproducimos en nuestra vida cotidiana el sistema capitalista: el egoísmo y la insolidaridad. El mirar solo por el dinero a la hora de elegir dónde te cortas el pelo no es muy distinto a mirar solo por el dinero a la hora de invertir en unos bonos u otros...
Especulamos constantemente, reproducimos el comportamiento de los mercados en nuestro día a día. Mirar cada uno por el interés de cada uno y no preocuparse por si los demás salen adelante dignamente es la máxima del sistema capitalista y de la derecha neoliberal. No sé si lo enseñarán así tal cual en las escuelas de negocio o lo adornarán un poquito.
lunes, 23 de julio de 2012
No soy un periodista digital
Ahora estoy en otro negocio. Estoy haciendo el trabajo que las máquinas aún no han aprendido a hacer. En general, ése el trabajo que nos ha ido quedando a los humanos, del mismo modo que Dios poco a poco fue quedando para explicar las cosas que la ciencia aún no había podido explicar.
Me tienen trabajando en esto unos señores para quienes la información son unos y ceros. Para quienes la información es una flechita en el paradigma de Laswel. Vamos, que no tienen ni puta idea de lo que es el periodismo. George Orwell decía: "El periodismo es publicar algo que alguien no qiere que publiques. Lo demás son relaciones públicas".
Por favor, que no llamen periodismo a lo que hago yo. El periodismo es otra cosa. A ver si nos enteramos.
Todos nosotros dedicamos cada vez más tiempo a averiguar como funciona tal o cual actualización
de tal o cual programa. En vez de dedicarnos a averiguar como funciona el mundo. Que es lo que se supone que debería hacer un periodista. Todo el día subiendo cosas a la web, enganchados a los iPhones. Nos han engañado con la tecnología.
Así que, no: no soy un "periodista digital". Ni siquiera soy periodista. En todo caso hago periodismo bonzo. Periodismo como ejercicio de autodestrucción y suicidio profesional. Si alguien de mi trabajo lee esto, probablemente despidan. Menos mal que en la oficina -me niego a llamarlo redacción- nadie sospecha nada.
El periodismo no va de megapíxeles, ni de hipervínculos. El periodismo va de hablar del bien y del mal. De las cosas importantes. Da igual que sea un vídeo grabado con el móvil o una gaceta del siglo XVII mientras hable del bien y del mal en el mundo. Y mientras sirva para averiguar cosas.
Lo importante no es lo que los periodistas piensen de algo, sino lo que averigüen.
Así que no. Definitivamente, La Gaceta de los Necios no es un sitio de periodismo.
Pero es que casi ningún sitio en Internet lo es.
Bienvenidos.